viernes, 14 de noviembre de 2008

Un cocinero con buenas intenciones

Era sábado por la mañana, la familia Pérez estaba dormida disfrutando de la calma de ese día libre. Bernardo, de seis años, había decidido sorprender a sus padres cocinándoles unos deliciosos panqueques, así que había tomado el tazón más grande de la cocina y la cuchara de madera. Además, se había acercado una silla para alcanzar la caja de harina del cajón más alto. Sin querer, al abrirla, ésta cayó, dejando gran parte del producto en el piso y en el pijama del pequeño. Al agregar el resto de la taza de leche, los huevos y el azúcar al tazón, su gato, Moca, lo tiró al piso. Estaba feliz saboreando los ingredientes que estaban desparramados por todas partes.
Bernardo, cubierto de harina y pegajoso por los huevos y la leche, estaba frustrado por su falta de experiencia en la cocina. No sabía qué hacer primero, si prender la estufa, poner la mezcla en el sartén, sacar al gato, -que estaba chupando todo lo que él estaba preparando-, limpiar su monumental área de preparación, o simplemente, cambiarse el pijama.
Fue cuando subió la mirada que encontró a sus padres observándolo silenciosamente en la entrada de la cocina. El niño se puso a llorar, con miedo de que lo regañaran. Bernardo le dijo a sus padres: “Sólo quería hacer algo bueno para ustedes, pero lo único que hice fue un cochinero”. El padre, con mucha ternura, caminó hacia su hijo, ensuciándose sus propios pijamas, abrazándolo y dándole un beso en la mejilla llena de mezcla. Le dijo a su pequeño: “Éstos son, sin duda, los panqueques más ricos que he comido en mi vida.”
Todos juntos limpiaron la cocina y riendo, disfrutaron de una comida que sólo el corazón puede digerir. Sabían que eso que habían desayunado sería suficiente para nutrirlos por muchos años.
Los detalles pequeños son una acción sencilla, sin complicaciones y logran un efecto inmediato. Demuestran con acciones lo que las palabras no pueden expresar.
DISFRUTANDO LOS DETALLES
INGREDIENTES
-1 taza de detalles.
-1 racimo de agradecimiento.
-1 pizca de asombro.
-2 tantos de correspondencia.
CONDIMENTOS:
Cariño, dulzura y amabilidad.
MODO DE PREPARACIÓN:
1.-Las pequeñas cosas cuentan mucho. Si una persona es capaz de prestar atención a éstas, es muy probable que trate con la misma delicadeza otros aspectos, con mayor alcance y seriedad.
2.- Los detalles valen mucho. Cuando un cocinero puede ver más allá de la acción que precede a un simple detalle, entonces encuentra su esencia; reconoce y valora la intención, y comparte el sentimiento de calor humano que éste tiene.
3.- Un simple detalle puede cambiar el sabor de toda una vida. Recibir una atención inesperada, sorprende al alma y alegra al corazón.
“La suma de los detalles, endulzan la cocina"
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