jueves, 11 de diciembre de 2008

El cristal de cuarzo y su energía para la sanación

Einstein declaró:
"La energía no se crea, siempre existe, y no se destruye, solamente se transforma por medio del pensamiento o voluntad de quien la maneja"
Somos los únicos responsables de lo que pensamos y lo que hacemos con la propia energía. Somos en esencia aquello que con su sutil energía nos permite ser, sentir y pensar en una interrelación en las que las sutiles energías rigen a las más densas de nuestra mente y nuestro cuerpo físico, permitiendo con ello la vida junto con una armonía celular propia del estado de buena salud. Se sabe y se acepta que la focalización del pensamiento en beneficio del organismo, ayuda a la sanación, siendo el cuarzo un intermediario más en el beneficio de la armonía celular, rota por los bloqueos mentales que estimulan la emisión de pensamientos "basura" los que en nada nos ayudan, muy por el contrario, favorecen la infelicidad y la enfermedad , podemos recuperar la armonía y canalizar mejor la energía.
El cuarzo es un cristal puro que actúa profundamente en la sanación y transmutación del alma humana. Estar cerca de un cuarzo significa sentirse acompañado de un viejo amigo que recorrió largos caminos y ahora está con nosotros sabiamente y en silencio. Los cristales de cuarzo reciben, amplifican, transforman, almacenan, focalizan y transfieren la energía, por eso son tan usados en la industria, tecnología espacial, hornos de microondas, en la medicina, en la cirugía y el rayo láser.
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