miércoles, 9 de junio de 2010

La mujer moderna



Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y
un plátano, por el potasio. También una naranja, para la vitamina C ,
medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin
azúcar, para prevenir la diabetes.
Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego mearlos,
que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).
Todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener 'L.
Cassei Defensis', que nadie sabe qué mierda es, pero parece que si no
te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente
como borrosa.
Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino
tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y
uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo
junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues
probablemente ni te enteres.
Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que
logres defecar un sweater. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas
diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado.
Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco
horitas.
Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después
del Activia y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes,
después del plátano los dientes... y así mientras tengas dientes, sin
olvidar pasarte el hilo dental, masajeador de encías, buche con
Plax...
Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua,
la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí
adentro.
Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que
empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te
agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas
diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay
que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia: a los 15
minutos regresa, si no la media hora se te hace una).
Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que
regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo.
Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo
menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la
información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en
la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso
lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (al respecto
te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).
También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y
no te digo si tienes perro u otra mascota... ¿hijos?!
En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única
posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez,
por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te
tragas los 2 litros de agua.
Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas
haciendo el amor (tántrico) parado a tu pareja, que de paso mira la TV
y te cuenta, mientras barres. ¿Te quedó una mano libre? Llama a tus
amigos. ¡Y a tus padres!! Tómate el vino (después de llamar a tus
padres te va a hacer falta). El Yakult con la manzana te lo puede dar
tu pareja mientras se come el plátano con el Activia, y mañana
cambian. Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que
clavar un Danonino Extra Calcio todos los días.
¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos,envíale esto a los amigos (que
hay que regar como las plantas) mientras tomas una cucharadita de All
Bran, que hace muy bien... Y ahora te dejo porque entre el yogur, el
medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida
con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito ir al
baño urgente. Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes...
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