miércoles, 9 de noviembre de 2011

Torres del Paine



Como puerta de entrada al parque, Puerto Natales es una excelente opción para quedarse y disfrutar de la gastronomía magallánica. Además, hay programas para visitar el ícono turístico de Chile de manera rápida y sin agotarse.

Debe ser uno de los iconos de nuestro turismo. El rostro con el que se promociona Chile. Tan cautivantes como enigmáticas, las Torres del Paine son, a la vez, el desafío a conquistar para miles de viajeros que recorren medio mundo sólo con la finalidad de alcanzarlas, realizando extensos trekkings por sus cerca de 200 kilómetros de senderos. De hecho, hace muy poco este parque nacional apareció liderando un ranking con los mejores sitios para la práctica del senderismo en todo el planeta. Caminar en un escenario de valles y llanos, bordeando montañas que parecen pintadas, pasar cerca de glaciares y cascadas, de ríos, lagos y lagunas, lo dejaron en el N°1 mundial.



Por lo mismo, las Torres suelen ser, para muchos otros viajeros de espíritu menos outdoor, un objetivo algo distante al que, incluso, le tienen susto. Porque más que turismo aventura, visitarlo y recorrerlo les suena a turismo tortura. ¿Quién no sabe de alguien que se muere de ganas por conocerlas, pero no se anima a cargar una mochila y caminar dos o tres días sólo con ese fin?

¿USTED?
Pues sepa que hay formas simples y cómodas de conocerlas, que no implican ni grandes esfuerzos físicos, mucho menos pasar pellejerías, sino todo lo contrario, y que, además, no resultan nada de prohibitivas. Una de ellas es el programa Patagonia Now, del hotel Indigo Patagonia by Noi, un paquete que tuvimos la ocasión de experimentar y que combina un recorrido imprescindible por el parque y sus bellezas -todo en la comodidad de una van privada, con guía y box lunch-, alojamiento, masajes en su estupendo spa, entre otros servicios, y la oportunidad de gozar de Puerto Natales, ciudad llena de atractivos naturales y gastronómicos.

CENTRO DE OPERACIONES
Llegar a Puerto Natales, centro de operaciones magallánico, es más fácil en esta época. Porque si bien todo el año hay vuelos que la conectan en dos horas con el aeropuerto de Punta Arenas (en un camino de pampas que deja boquiabierto por su horizonte interminable a quienes estamos acostumbramos a vivir con la cordillera encima), desde noviembre Sky Airlines abre una frecuencia temporal que llega hasta Natales, acercando esta zona de colonos al resto del país. Puerto Natales ha experimentado un notable crecimiento gracias al turismo. Todavía es pequeña -unos 20.000 habitantes-, pero no son pocos los restaurantes, hoteles y agencias de turismo que le dan vida todo el año. Aunque es a partir de este mes cuando la actividad comienza a adquirir más fuerzas. Y si bien es el parque nacional el que suele hacer girar en torno suyo a gran parte de los visitantes, cada vez más son los propios atractivos de la ciudad y sus alrededores off Paine los que concitan el interés de los viajeros, como navegaciones por los fiordos y canales de Ultima Esperanza, visita a glaciares, excursiones en kayak, entre muchos otros.

Pero son sus cafés, bares y restaurantes los que le dan un aire moderno y cosmopolita, siempre frecuentados por extranjeros. A sitios con un sello único, como el Afrigonia, de chef sudafricano; El Living, auténtico vegetariano; la pizzería La Mesita Grande, o la cervecería Baguales, cuya birra artesanal acaba de ganar un premio internacional, se han ido sumando otro recientes o que están por abrir, como La Aldea, de inspiración mediterránea, Emporio Amerindio o el Ñandú, frente a la plaza principal. Una novedad para la zona es The Coffee Maker, un local en la costanera, frente al fiordo. Su dueña mexicana ofrece un sitio donde tomar desayuno y que promete estar abierto en horario continuado de 7 a 22.30 hrs, con el mejor café de la región, sabrosos croissants, muffins y scones. Para ello, usa sólo café orgánico e importó una máquina Lamarzocco italiana, "la ferrari del café", asegura.

Otro ineludible de la gastronomía es el Mama Rosa, en una esquina privilegiada y junto al hotel Indigo Patagonia. En palabras sencillas, lo que ofrece es una refinación de la cocina casera sureña. Usando materias primas locales, como centolla, salmón, robalo, cordero y mezclándolas con verduras orgánicas y mucho uso de berries, se elabora una cocina llena de colorido y sabores puros.

OBJETIVO: EL PAINE TOTAL

La van que nos recoge temprano en el hotel es cómoda y cruza veloz el camino hasta la entrada Sarmiento del parque. O tal vez no vamos tan rápido, pero los poco más de 100 kilómetros que nos separan se hacen pocos con las historias que Carlos nos cuenta. No es de esos guías que recitan todo de memoria como juez de matrimonio civil, y eso que hasta las fechas las maneja al dedillo. Pero este santiaguino enamorado de Magallanes (uno de tantos por acá) sabe dar el dato preciso cuando va descubriendo los intereses de quienes vamos a bordo. También tiene buen ojo. Hace parar con anticipacion al chofer cuando, a la distancia, ve sobre las cercas a unos ejemplares de caranchos, un tipo de águila carroñera, devorando restos de un animal. Ñandúes, guanacos, águilas y cóndores veremos más adelante. Una vez dentro del parque, nuestro primer acercamiento -aunque todavía distante- con la imagen tantas veces reproducida de este atractivo rocoso lo tenemos en el mirador Sarmiento, desde donde observamos el lago del mismo nombre y el macizo Paine, es decir, el conjunto que forma toda este cordillera y que incluye los llamados "cuernos" del Paine, el Paine Grande (la más alta de todas las formaciones, con 3.050 m), el Almirante Nieto (con sus glaciares colgantes) y las famosas tres Torres de granito.

PERO QUEREMOS ESTAR MAS CERCA
El camino hacia laguna Amarga, y su mirador, es breve, pero nos brinda en pocos minutos contrastes estupendos. Y es que no es una frase al aire eso de que en el parque en un día se viven las cuatro estaciones de año. Desde que llegamos, hemos tenido sol, viento, unas pocas gotas que parecen marcharse y nubes que, ahora, tienen tapadas a las Torres.

Sin duda, el mirador del lago Nordenskjold (foto principal) ofrece una delas mejores vistas de todo el conjunto que, todavía nevado, contrasta con los tonos exageradamente verdes de este gran lago. Luego, vamos hasta la cascada  Salto Grande con su impresionante fuerza que baja encajonada para conectar el Nordenskjold con el lago Pehoe. Es precisamente en este último donde disfrutaremos de un box lunch y donde viviremos el sobrecogedor momento de ver cambiar los colores del macizo. Tanto en sus muros graníticos como en sus glaciares vemos cómo pasan del gris al naranjo y del blanco al celeste, mientras las nubes y el sol van variando de posición.

Un espectáculo que la naturaleza brinda cada día y que, curiosamente, son más los extranjeros que los chilenos los que lo experimentan.
-¿Qué falta para hacer de esta foto un recuerdo imborrable?, pregunta uno de los que vienen en la van.
Dos cisnes que sin graznar siquiera comienzan a cruzarse frente a su lente le dan la respuesta.

Guía


PATAGONIA NOW 
Programa del hotel Indigo Patagonia, tres noches por $ 199.000 + iva p.p. en hab. doble, mínimo cuatro personas, desayuno, masajes, excursiones, box lunch.

EXCURSIONES 
Extremo Chile. Guías y excursiones por el parque y la Patagonia.
www.extremochile.com 

COMO LLEGAR 
Vía Pta. Arenas y desde noviembre, vuelos a Pto. Natales. El hotel Indigo Patagonia está en la costanera de Puerto Natales.
www.indigopatagonia.com
Aunque Torres del Paine fue elegido recién el mejor sitio de trekking del mundo, no todos quieren ser mochileros.
por Gonzalo Argandoña Mc., para el suplemento de Tendencias 

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